Disposición de Baterias de Plomo Acido Usadas



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Cuando una batería de plomo acido llega al final de su vida útil (y en general se conviene que esto ocurre cuando su capacidad es inferior al 80% de la inicial), se convierte en un “residuo peligroso”. En otras palabras, no puede ni debe descartarse como un residuo común, inofensivo.

¿De dónde surge esta definición? La Ley Nacional de Residuos Peligrosos Nº 24051 en su artículo segundo define: “Será considerado peligroso, a los efectos de esta ley, todo residuo que pueda causar daño, directa o indirectamente, a seres vivos, o contaminar el suelo, el agua, la atmósfera o el ambiente en general.

Tanto el plomo como el ácido sulfúrico, que encontramos en las baterías en desuso, aparecen encuadrados en la condición de residuos peligrosos.

El tratamiento que se aplica para el residuo más peligroso contenido en la batería, el plomo, es la recuperación por un proceso de refinado. El plomo que se obtiene, puede destinarse a la fabricación de nuevas baterías (en general, las de arranque de automóvil).

El ácido sulfúrico también puede recuperarse y destinarse a otros usos que no sean afectados por los contaminantes contenidos en el. Por ejemplo, puede destinarse al decapado de chapa de hierro.

¿Debo tener un lugar acondicionado especialmente para alojar las baterías en desuso?

Las baterías contienen plomo y ácido sulfúrico, dos sustancias peligrosas para el medio ambiente. Por lo tanto, es fundamental si se va a realizar un almacenamiento transitorio de acumuladores eléctricos, que el recinto cumpla con los siguientes requisitos básicos: a) piso en buen estado, que impida que cualquier derrame de ácido o de plomo tome contacto con la tierra; b) techo en buen estado, para impedir que el agua de lluvia pueda caer sobre las baterías y lavarlas; c) tarimas de madera donde colocar prolijamente los acumuladores sin que haya posibilidad de cortocircuito y d) inexistencia de fuentes de calor que puedan llevar a provocar un incendio (no olvidar que las cajas de las baterías son de plástico).

Estas son las recomendaciones para el lugar donde se alojarán las baterías en desuso. Como se ve, no se trata de un lugar con ningún “acondicionamiento especial”. Solo debe cumplir con lo básico de cualquier local de taller, comercio o depósito. El almacenamiento, como lo subrayamos más arriba solo puede ser transitorio, ya que las baterías deben ser recolectadas para su reciclaje por los fabricantes.

La ley no autoriza a un comercio o taller a convertirse en depósitos permanentes ni a realizar ningún tipo de operación o proceso sobre las baterías gastadas.

¿Les debo quitar el electrolito?

De ninguna manera se debe hacer esto. En primer lugar, porque operar sobre un residuo peligroso solo puede hacerlo quien esté habilitado para ello. Pero, dejando de lado cuestiones legales, pensemos:

a) ¿a dónde vamos a arrojar el electrolito? ¿en el cantero del arbolito de la vereda? ¿en el terreno baldío de la esquina? ¿en el desagüe cloacal o pluvial? ¿en un curso de agua? ¿en el pozo negro? ¿hace falta decir que cualquiera de estas acciones constituye un delito ambiental de la peor clase?

Y no solo por el ácido que estamos arrojando a cursos de agua o a la tierra sino también por el contenido en sedimentos de plomo que tiene el electrolito ácido de toda batería gastada. Por último, sepamos que la mezcla de ácido sulfúrico con agua puede dar lugar a una muy fuerte reacción exotérmica (es decir con desprendimiento de calor) que hace hervir instantáneamente el líquido, provocando salpicaduras terriblemente dañinas para la piel.

Sin embargo, en el caso de las baterías, pagan más si las baterías se entregan sin el electrólito, que constituye una “molestia” a la hora de fundir el metal en una instalación precaria, clandestina, a veces hasta operando a cielo abierto. Lamentablemente esto lleva a que tengamos ácido sulfúrico en innumerables desagües pluviales y cloacales y cursos de agua del Gran Buenos Aires y otros suburbios de grandes ciudades como Rosario o Córdoba.

Las pérdidas de ácido de batería, ¿las debo lavar con agua? ¿O debo absorberla con algún producto químico?

En primer lugar, jamás, bajo ninguna circunstancia, se debe arrojar agua sobre un derrame de electrolito dado que la reacción es sumamente violenta, produciéndose un importante desprendimiento de calor (reacción exotérmica) con ebullición del líquido. Una vieja frase de los profesores de Química del secundario decía “No le des de beber al ácido”. Intentar diluir con agua un derrame de electrólito, es lo peor que podríamos hacer.”

Descartado el enjuague con agua digamos que, efectivamente, lo que se debe hacer cuando hay un derrame de electrólito es contenerlo y absorberlo. ¿Y qué se puede utilizar para ello? No se debe usar aserrín de madera. Está disponible en muchos talleres y fábricas (se lo suele usar para barrer el piso) pero, nuevamente, estamos ante una situación en que lo más cómodo es lo que nunca se debe hacer: el aserrín es fácilmente inflamable y podríamos ocasionar un accidente aún peor que el del derrame.

¿Qué podemos utilizar, entonces? Si nos referimos a elementos que están disponibles sin demasiada complicación, podemos utilizar tierra o arena.

No obstante, existen algunos elementos especialmente preparados para absorber derrames de sustancias químicas, como el electrólito ácido de las baterías. En primer lugar, mencionamos los “absorbentes universales”. Se presentan en varios formatos: mangas o barreras, rollos, almohadillas y hojas y son mucho más apropiados que la tierra o la arena dado que absorben mucha más cantidad de líquido por Kg de peso. Podemos decir que son una “herramienta adecuada” para realizar esta tarea.

Otra alternativa es utilizar los absorbentes minerales que se presentan en gránulos (como las “piedritas del gato”), envasados en bolsas plásticas que aseguran una fácil distribución y uso a la vez que permiten un almacenamiento seguro. Cualquiera de estos materiales está disponible en los comercios que venden elementos de seguridad y protección personal. Por último, dado que luego de absorber un derrame con cualquiera de estas alternativas puede quedar una aureola o remanente del electrólito ácido, es conveniente pasar un trapo para terminar bien la tarea.

En el caso de electrólito ácido de baterías, lo conveniente es pasar un trapo embebido en una solución de bicarbonato de sodio (125g por litro de agua). Esto tiene un efecto de neutralización del remanente de ácido que haya quedado en el piso. El último paso sería un enjuague con agua limpia.

Ante una inspección municipal, ¿qué papeles respecto a medio ambiente y tratamiento de baterías me pueden exigir?

Cada municipio tiene reglamentaciones que deben consultarse para verificar si existe alguna que, específicamente, se refiera a los comercios o talleres que trabajan con baterías. En muchos municipios no existe ninguna reglamentación de este tipo, sino solo la general para talleres mecánicos. Con respecto al tratamiento que se les de a las baterías usadas, en caso de tener algún lote de ellas, es suficiente con demostrar que las mismas se remiten al fabricante (s) o distribuidor/importador que las provee, para que sean sometidas a su reciclado de acuerdo con lo indicado en la Resolución 544/94 de la Secretaría Nacional de Ambiente y Desarrollo Sustentable.

La resolución mencionada exime al taller o comercio de tener que utilizar manifiestos de transporte u otro tipo de documento controlado por la autoridad para el envío de las baterías.

¿Las baterías viejas, se las puedo vender al chatarrero? ¿Qué requisito debe cumplir el que me compra?

Vender una batería vieja, gastada, no es lo mismo que vender cualquier otro metal. Lo que estamos vendiendo es un residuo y, por lo tanto, se debe cumplir con la legislación específica sobre este tema. Los únicos que legalmente pueden recibir baterías gastadas son los fabricantes o refinerías de plomo habilitados.

Estos son los únicos operadores que tienen una habilitación de la autoridad ambiental para operar correctamente con estos residuos, sin dañar el medio ambiente. La autoridad ambiental que se debe consultar para ver si un operador tiene su documentación en regla es la que corresponde a la jurisdicción en la que estamos instalados. Por ejemplo, en la provincia de Buenos Aires, es el Organismo Provincial para el Desarrollo Sustentable, cuya página web es www.opds.gba.gov.ar.

En la página de este organismo debemos consultar el Registro de Transportistas y Operadores de Residuos Especiales para ver si el fabricante o refinería en cuestión tiene su habilitación vigente.

La categoría de residuos es la que se designa como Y31/Y34 (plomo y ácido) También se puede consultar la página www.medioambiente.gov.ar, correspondiente a la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación ya que los operadores que reciben residuos de varias jurisdicciones deben tener una habilitación nacional para operar.

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Un comentario en “Disposición de Baterias de Plomo Acido Usadas

  1. jose a gomez

    este tema es de gran importancia y me atrevo a decir que esta es una forma muy buena de hacer tomar conciencia a la comunidad de que es nuestra responsabilidad cuidadr nuestro medio ambiente desde todos los aspectos.

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